Primera Nacional | ATLANTA

La actitud de Atlanta: ¿error, estrategia o cobardía?

A horas del fallo del TAS, en Villa Crespo se dividen entre la esperanza y la bronca. ¿Por qué Atlanta no acompañó a San Martín? ¿Podrá beneficiarse igual o perdió su chance?

Publicada: 22/09/2020 11:46:00

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El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en inglés) está a horas de dar su veredicto sobre el reclamo de San Martín a la AFA. Un fallo a favor de los Tucumanos, le daría el ascenso que también podría haber tenido Atlanta de haber reclamado. Pero no lo hizo, y ahora las dudas son otras: ¿se verá beneficiado igual el Bohemio, por una cuestión de justicia y lógica? ¿Por qué Gabriel Greco decidió no apoyar? ¿Fue inteligente o cometió un error imperdonable?

La dirigencia de Atlanta aprobó casi en unanimidad apoyar a la AFA en sus decisiones, incluso sin tener un conocimiento concreto de cuáles serían esas decisiones ni si podrían perjudicar al club. Si se juega una final, un octogonal, si se terminan las 9 fechas, o si se resuelve de algún otro modo creativo, el Bohemio habrá acompañado esas directivas. También acompañó la apertura del libro de pases que benefició a equipos como Tigre y Mitre de Santiago del Estero.

En su momento, Alejandro Korz, principal voz opositora de esas actitudes, pegó el portazo y renunció. El entonces vicepresidente no estaba de acuerdo en apoyar a ciegas a la entidad de calle Viamonte, sino que pretendía establecer claridad sobre ciertos puntos: principalmente el modo de disputa en la cancha de los ascensos, cerrar los libros de pases, de modo que los más poderosos no pudieran sacar provecho sobre otros (entre los que se encuentra Atlanta), y asegurarse de que se respetaran los méritos deportivos hasta el momento. Para el presidente, Gabriel Greco, eso era ya ir demasiado lejos contra la AFA, y temía las consecuencias.

En lo que sí estaban de acuerdo Korz y Greco, era en los riesgos de enfrentarse a la AFA. Ambos comprendían que plantarse como lo hizo el presidente de San Martín de Tucumán, Roberto Sagra, era suicida: Atlanta no tiene la espalda de los Tucumanos, ni una provincia que los apoye. Así y todo, es un secreto a voces lo que pasará con el Santo en su primera temporada en Primera. La realidad del Bohemio es mucho más humilde y el peso nacional de los legisladores de Villa Crespo no mueve la aguja.

Sin embargo, la diferencia entre acompañar, pero plantarse con firmeza en ciertos puntos, y acompañar con la cabeza gacha fue suficiente para que Korz diera un paso al costado. El grueso de los hinchas se paró del lado del vicepresidente -a quien tantas veces habían acusado como responsable de los fracasos deportivos- y criticó no sólo la actitud de Greco sino también su silencio, la falta de explicaciones (que tomó ya casi un semestre).

Pero tal vez el silencio de Greco radique en que no puede decir lo que realmente piensa ni las razones de su accionar. Él sabe lo que implica enfrentarse a Chiqui Tapia y su séquito de colaboradores, y no quiere jugar con fuego. A Atlanta le costó horrores salir de la B Metropolitana, y los arbitrajes siempre fueron un rival más en los momentos decisivos o ante rivales particulares (Riestra o Barracas, por ejemplo). Nadie cree en las brujas, pero que las hay, las hay.

De hecho, hubo declaraciones de Alejandro Korz que van en ese sentido. “Entiendo que la mayoría de mis compañeros se quieran doblegar al poder para que después no le pase nada como a Cantero o Passarella”, dijo a Jogo Bonito en referencia a los descensos de River e Independiente. Y a TTSports le declaró: “Ahora que renuncié, puedo hablar y que no me cobren dos penales en contra o me expulsen jugadores”. Son expresiones muy claras, que no admiten segundas lecturas: enfrentarse a la AFA es padecer los partidos.

El hincha no es ajeno a esto. Nadie puede negar lo perjudicial que ha sido para Atlanta tener en contra a la casa madre del fútbol argentino. Incluso sin una disputa concreta, los enfrentamientos ante Barracas Central bastan como muestra.

Pero San Martín sí se enfrentó, fue al TAS y su futuro se dirime allí. Aunque también un poco el de Atlanta. Los hinchas, por justicia poética al menos, esperan que la balanza se incline del lado de los Tucumanos, también para ganarle una pequeña batalla a la AFA: es David contra Goliat. En tanto, habrá que ver cómo repercute eso en el Bohemio.

Guillermo Raed, presidente de Mitre de Santiago del Estero (uno de los más beneficiados con todas las decisiones del último semestre) y vicepresidente de la AFA, salió a marcarle la cancha a los de Villa Crespo y opinó que no hay ninguna manera de que el fallo sea vinculante y que, diga lo que diga el TAS, no habrá ascenso en el escrito para Atlanta. De todos modos, de confirmarse esta situación, e incluso pese a que el paso por Primera fuera fugaz por haberle plantado cara a la AFA, no haber reclamado sería claramente un error. Por ahora, aunque de peso, los dichos de Raed no son más que la opinión de un dirigente.

Viendo este tipo de manejos, y presintiendo que Atlanta se verá una vez más perjudicado (el formato de definición del torneo no está claro, pero que todos tengan chances ya es una injusticia en contra del Bohemio), el hincha lamenta una y otra vez la cobardía de Greco y compañía. Aunque, de recibir el ascenso y luego no tener que temer represalias, sería una jugada estratégica de su presidente.

Muchos hinchas y socios hubieran preferido que su club saliera con los tapones de punta a plantarse contra la AFA. Es lógico, las injusticias y los modos de dudosa honestidad y transparencia con que se dirimen las cosas en esa entidad le dan ganas de enfrentarla a cualquiera. Pero pensar en las consecuencias antes de cometer una locura define la fina línea entre cobardía e inteligencia.

En calle Viamonte sobran herramientas para cobrarse venganza. En esa facilidad de revancha -y la falta de escrúpulos para utilizarla- radica su mayor poder hace años. El Bohemio tal vez hubiera conseguido el ascenso reclamando en el TAS (se sabrá en horas), pero las consecuencias podrían haber sido catastróficas. ¿Es cobarde no enfrentarse a la AFA? Sí. ¿Es inteligente? Sí, también. ¿Es cobarde no salir a dar esas explicaciones? Sí. ¿Es inteligente? Sí, también.

Entonces, cuando todo esto termine, la diferencia la harán los resultados. Si Atlanta asciende, Gabriel Greco será el estratega, el hombre que analizó y ejecutó con frialdad, incluso poniendo en riesgo su carrera política. Pero si no asciende, será el presidente que no se animó a defender el ascenso del club, el cobarde que no tuvo lo que había que tener. Tal vez (seguramente) Gabriel Greco no sea ni una ni la otra, pero así de injusto es el fútbol.

Mariano Perusso

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