Primera Nacional | ATLANTA

“Maten al referí”. A 30 años del escándalo en Villa Crespo

Hoy se cumplen 30 años del que fue, probablemente, el hecho más bochornoso en la historia de Atlanta: el día que la voz del estadio incitó literalmente a matar al árbitro.

Publicada: 17/11/2020 21:04:49

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El Bohemio y los arbitrajes han tenido una relación propia de un culebrón. Sobre todo en los últimos años, el perjuicio de los jueces, ya sea deliberado o por impericia, ha afectado y mucho el desempeño de los equipos de Atlanta, al punto de, más de una vez, hacerlos perder campeonatos. Para varios hinchas, esto no es una sensación, sino que el referato argentino tiene una especial saña con el club de Villa Crespo, e identifican un hecho en 1990 como el detonante de esta situación.

El Bohemio, al igual que ahora, estaba recientemente ascendido a la segunda división (en ese entonces, B Nacional), y ese 17 de noviembre recibía, en su antigua cancha de tablones, a Cipolletti de Río Negro, por la decimosexta fecha. El presente de ambos era malo: eran los dos clubes que cerraban la tabla de promedios. Y aunque el encuentro no prometiera mucho a priori, terminó pasando de todo.

La visita se puso arriba en el marcador a los 8 minutos, y al poco tiempo comenzó el show con el árbitro. Humberto Dellacasa (hijo) expulsó a Víctor Arce y dejó a Atlanta con 10. Pero en el complemento, y en menos de 10 minutos, se despachó con tres tarjetas rojas más: Fernando García, Renato Corsi y Fernando Zappia. El Bohemio quedó con 8 hombres. Llegando a la media hora del complemento, Cipolletti puso el 2-0 y el escándalo se desató.

Bernardo Kravestcky, vicepresidente en ejercicio del Bohemio ese día, salió disparado al campo de juego e intentó golpear al juez, que, rápido de reflejos, logró esquivar el golpe. No tuvo la misma reacción para defenderse de García, quien había sido expulsado minutos antes, reingresó al campo y le atestó un golpe al juez. En medio de los tumultos, se abrió un portón de la cancha, y los hinchas invadieron el campo de juego con la única intención de agredir a Dellacasa.

Como si todo este contexto no fuera suficiente, por los altoparlantes de la voz del estadio, alguien gritó: “Hay que matar al referee. Maten a Dellacasa”. La situación no pasó a mayores gracias al accionar de la policía, que pudo contener a los hinchas, y proteger a la terna arbitral para que pudiera abandonar el terreno de juego de un partido que, lógicamente, ya había sido suspendido.

Para varios de los presentes, la actuación del árbitro había sido premeditada y había ido a dirigir ese encuentro con el único objetivo de perjudicar a Atlanta y enardecer a sus hinchas. Claro que no imaginaba la bajísima reacción Kravestcky ni el insólito apoyo que recibió su accionar desde la voz del estadio. Más allá de los motivos, esa actitud (¡y de un dirigente!) es injustificable.

Todos estos hechos generaron una sanción muy dura por parte de AFA: inhabilitación de un año para el presidente (Chiarelli), de cuatro años para el vice Kravestcky y de dos años para García. Además, se le descontaron 8 puntos al finalizar el certamen. Al año siguiente, al cierre de esta temporada, Atlanta descendió y en meses declaró la quiebra que finalizaría con la pérdida de su sede social.

Sin embargo, al día de hoy, muchos aseguran que la AFA no se dio por contenta con la sanción publicada en ese entonces, y mantiene una suerte de regla implícita que dice que, siempre que se pueda, al Bohemio se lo perjudicará. Para otros, es sólo una oscura mancha en la historia del club, que quedó saldada con los castigos oportunamente aplicados.

Mariano Perusso

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