“Trabajamos en una fábrica y el sábado enfrentamos selecciones importantes”

Adolfo Hirsch

Publicada: 12/09/2020 00:00:00

Entrevista: Gastón Adur


San Marino no solo es el Estado soberano más antiguo del mundo, sino que es más que eso. Es una región de pocos habitantes en el que el fútbol es un deporte más en sus vidas y en el que varios argentinos se nacionalizaron para dejar su huella.

Uno de ellos es Adolfo Hirsch, quien hace 11 años vive en esta región que se encuentra rodeada por el territorio italiano. El volante no solo brilla en el fútbol local, sino que se nacionalizó y representa a San Marino, la penúltima selección en el ranking FIFA y que supera nada más que a Anguila, un territorio británico del Caribe.

La Serenissima, como se la conoce a la Selección de ese país, hace 16 años consecutivos que no gana un partido con un total de 101 partidos sin poder conocer la victoria. Estos malos números no son un impedimento para que los jugadores representen al equipo con orgullo y en una charla exclusiva con Solo Ascenso , Hirsch gambeteó para adelante y contó su vida en el país y como es jugar ante los mejores del mundo a pesar de las adversidades, en una nueva edición de #AscensoDeExportación.

Solo Ascenso- ¿Cómo fue que se dio tu llegada a San Marino?

Adolfo Hirsch- Mi llegada se da en el 2009, yo venía de hacer las inferiores en Banfield y jugué un año en Juventud de Pergamino en el Federal A. Después estuve seis meses en Conesa Fútbol Club, que es un club de cerca de Pergamino, en el Argentino C. Luego estuve seis meses en un equipo de jugadores libres en Buenos Aires y como no encontré lo que quería y no había ninguna propuesta importante a nivel club y sobre todo económico, decidí venir a San Marino donde estaba Danilo Rinaldi que es un chico que lo conozco del pueblo y soy amigo de toda la vida. Mi llegada se dio así, hablando con él y hablando con mi familia decidí probar suerte acá en Europa. Yo ya tenía el pasaporte y él estaba acá prácticamente instalado y me facilitó muchas cosas.



SA- ¿Costó la adaptación en el país tanto a nivel vida como deportiva?

AH- La adaptación no me costó, al contrario no fue complicada. Los primeros meses el tema del idioma si fue un poco difícil hablarlo, entender se entendía bastante, pero me llevó un par de meses empezar hablarlo. Una vez que agarras el idioma todo se hace mucho más fácil. Las costumbres son parecidas, el argentino en general es de tener mucho del italiano y el español, y las comidas también. No se me hizo complicado adaptarme, al contrario. En lo deportivo sí porque es otro tipo de fútbol, yo venía de un equipo de libres y era mucho más físico, se corría mucho. Había jugadores más técnicos, pero el fútbol argentino es mucho más físico y desordenado. En cambio, acá es mucho más táctico y cada uno respeta su posición, me costó eso. Yo venía con la idea de jugar como volante o delantero por afuera, pero los primeros meses me costó mucho el tema de los movimientos y la marca. Esas cosas que no son el estilo de los sudamericanos, pero en un par de meses me adapté bastante rápido a lo deportivo.

SA- En San Marino hay varios argentinos por lo que se te habrá hecho más fácil la adaptación. ¿Tienen alguna tradición de juntarse a comer?

AH- Acá en San Marino hay varios argentinos por suerte, eso de juntarse a comer asados o salir a tomar algo por suerte no se perdió. Al contrario, lo hacemos y todos los fines de semana tratamos de organizar algo o vernos de hacer un asado o unas empanadas. Eso no se perdió para nada y me ayudó muchísimo porque no cambió en nada, solo en el idioma o algunas costumbres que nosotros no tenemos. No eran cosas muy importantes, en lo global me ayudó mucho el hecho de que haya varios argentinos acá.



SA- ¿Se puede comparar en algo San Marino con Argentina?

AH- No porque es otro estilo de vida, otra mentalidad, otra educación, otro nivel de vida. No tiene comparación, te puedo hablar de costumbres, pero esto es primer mundo y Argentina sigue estando en el tercer mundo y cada vez peor. Es una cruel verdad, no es que te voy a decir que acá están todas las cosas mal, al contrario hay seguridad, trabajo, a los nenes no le falta nada. A nivel salud es impresionante, yo creo que como está San Marino, Argentina no va estar nunca. Es muy difícil, es otra realidad. Es un país muy chiquito, hay apenas 35 mil habitantes y es más fácil estar así con este estilo de vida, pero no hay ningún tipo de comparación.

SA- ¿La liga de San Marino que nivel tiene?

AH- El nivel de la liga en este momento sería un Federal B más o menos. Tácticamente y técnicamente hay mejores jugadores, es otro tipo de fútbol. Se trabaja mucho lo táctico, cosa que en Argentina no pasa que se trabaje tanto lo táctico como en Europa. El único equipo que me pareció ver es el River de Gallardo que tiene buena parte de europeo en su estilo y se ve la diferencia con respecto del resto de los equipos argentinos. El nivel es un Federal B, pero con la diferencia que físicamente no se trabaja. Acá no es todo físico, el correr y meter, se trabaja mucho lo táctico y lo técnico.

SA- ¿Tenés alguna anécdota que puedas contar?

AH- Una de las más graciosas fue cuando llegué en 2009 y en diciembre me habían prestado un auto para entrenar e ir a jugar y me agarró la nieve. Yo estaba con Danilo Rinaldi, que también jugó en la Selección. Nosotros teníamos el auto y no tenía ni gomas de nieve ni nada, nos agarró un metro de nieve y fuimos a entrenar una tardecita que no se veía nada, y las calles estaban impresentables. En un momento venía manejando Danilo, él perdió un poco el control y nos fuimos contra el guardrail de la calle y después pegamos contra una casa. Dejamos el auto tirado ahí y caminamos como tres o cuatro kilómetros hasta llegar a casa, prácticamente no salimos de casa porque hicimos un par de kilómetros y pasó esto. Una de las más divertidas que me acuerdo es esta producto de la inexperiencia, aparte en Argentina en algunas partes hay nieve como en Bariloche o esas zonas, pero en Buenos Aires pocas veces vi la nieve. Nosotros totalmente inexpertos en el tema y pasó eso. Quedó como la anécdota de la bienvenida a San Marino en pleno invierno.

SA- ¿Cómo es representar a San Marino y enfrentar grandes figuras de Europa?

AH- Representar a San Marino es siempre un orgullo, desde que llegué acá mi objetivo fue ser parte de la Selección. Cada vez que me toca entrenar o jugar es orgullo porque es un privilegio, que pasa en muy pocos países del mundo, que chicos que trabajan y se dedican a un fútbol totalmente amateur tengan la posibilidad de enfrentar a selecciones con jugadores profesionales que valen millones y con un nivel futbolístico impresionante. Un chico, como yo, trabaja en la fábrica hasta el jueves, el viernes entrena y el sábado tiene que enfrentar a Selecciones importantes como Italia, Alemania, Croacia, Bélgica y te enfrentas con monstruos que ves en la tele. Vos decís si jugadores del mismo nivel no los pueden parar que vamos hacer nosotros y termina siendo así. Es imposible y juegan a otro deporte. Lo que ellos hacen a nivel profesional es totalmente otro deporte, no es el fútbol que conocemos, ni el que vivimos al día a día. Es una oportunidad hermosa que la aprovechamos, que la disfrutamos y se hace lo que se puede. Es imposible cuando se juega con semejantes selecciones y cuando nos toca con países con un ranking parecido al nuestro, tratamos de dejar una buena imagen y de probar ganar, pero es complicado. El fútbol acá es muy amateur, los chicos que están en la Selección trabajan todos, excepto dos o tres que tampoco juegan en niveles muy importantes. Ellos hacen diferencia ante nosotros, pero cuando van a jugar con selecciones de semejante nivel no hay chance. Si lo tengo que resumir es un orgullo y lo va a ser siempre representar a San Marino.



SA- A pesar de los malos resultados, ¿cuál es la relación del hincha con su Selección?

AH- San Marino no tiene muchos hinchas, la gente que sigue a la Selección son los familiares o la gente del campeonato. No es una relación de hincha jugador, es más de un colega. No hay esa situación de hincha y jugador, los pocos que hay son de afuera que siguen a la Selección y es una relación de mucho respeto. Jamás vas a escuchar un insulto, al contrario es solamente apoyo y más apoyo. En ese sentido la gente que sigue a San Marino, entiende y sabe la situación de la Selección y no te dice nada. Al contrario, en lo que puede ayudarte y darte una mano lo hace.

SA- Recién comentaste que trabajas en una fábrica, ¿cuál es tu trabajo y como es un día tuyo en San Marino?

AH- Yo trabajo en una empresa que fabrica muebles para la casa: cocinas, baños, comedores, dormitorios. Yo estoy en la parte donde se realiza una cadena de montaje. Un día mío por lo general es que yo trabajo por la mañana de seis a dos de la tarde, después llego a casa y por ahí duermo un poco. A las siete, siete y media de la tarde entrenamos, con la Selección entrenamos un poco más temprano. Vuelvo a casa a eso de nueve, diez de la noche, ceno y me acuesto a dormir. Mi día normal es así. Entrenamos tres o cuatro veces por semana y el fin de semana tenemos los partidos de la liga.

SA- ¿Qué mensaje le darías a un colega que le gustaría irse a jugar a San Marino?

AH- Al que tiene pasaporte y tiene la ciudadanía italiana le diría que no dude en venir. La situación de San Marino es distinta porque Sanmarinenses no hay muchos en Argentina y conseguir la ciudadanía es imposible si no es por descendencia. Hoy en día, a pesar de todo lo que está sucediendo en este año que es un desastre para todo el mundo, creo que Italia o Europa mismo está un pasito adelante de lo que es Sudamérica y Argentina misma. El que tiene intenciones de crecer y buscar un futuro no lo tendría que dudar, lo que sí aconsejo que si no tenés los papeles y la ciudadanía no vengas porque es imposible. El trabajo en Italia hay muchísimo, si no sos italiano y no tenés los papeles en regla se complica muchísimo. Los trámites salen carísimos, tardan muchísimo tiempo y mi consejo es que si tienen todo listo no lo duden. En cambio si les falta o hay trámites que tienen que hacer les aconsejo que esperen a hacer todo con calma en Argentina porque cuesta menos y venir acá sin los papeles se complica.

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