Opinión

martes 16 de octubre de 2018

El fútbol más allá de la B Metro

Nadir Cannolo

Para algunos el ascenso sólo se cuadra en la B Nacional y la tercera división. Sin embargo, la C y la D tienen grandes historias para contar y proyectos que valen la pena destacar en un fútbol argentino exitista y con puestos de trabajo supeditados netamente a los resultados.

Si bien el histórico ciclo de José Santos Romero en All Boys fue memorable, como así también el que vive Pablo Vicó al frente de Brown de Adrogué, más atrás hay apellidos (para muchos desconocidos) que lograron afianzar un verdadero proyecto en los clubes que encabezan. Uno de los ejemplos es el de Sergio Geldstein en Victoriano Arenas.

Hace pocos partidos, el DT cumplió el centenar de encuentros al frente del elenco de Valentín Alsina y de la manera soñada: en la cuarta categoría con un equipo que no la pisaba hace 25 años. Sin embargo, el comienzo para el entrenador no había sido fácil, ya que estuvo ocho partidos seguidos sin ganar y aun así, su ambicioso proyecto se impuso por sobre los resultados negativos.

Aquel que tuvo la oportunidad de ver a Arenas, sabe bien que su forma de juego es atrevida e innovadora para las últimas divisionales del fútbol argentino. Si bien muchas veces el haber arriesgado por demás le jugó en contra, Geldstein nunca dio el volantazo y apostó a una revolución futbolística para la Primera D en principio y ahora en la C.

Con el correr de los partidos, el proyecto comenzó a tomar color con claras mejoras futbolísticas acompañados de buenos resultados. De quedar lejos de un reducido a jugar una semifinal y quedar eliminados frente a Atlas, un golpazo inesperado que podrá haber sido final de ciclo en cualquier equipo del fútbol argentino, salvo en Victoriano Arenas, que primó el trabajo sobre el resultado.

Después del golpazo inesperado ante el Marrón, el elenco de la península supo reponerse a las adversidades para ganar de punta a punta la temporada 2017/18 y hoy celebrar su estadía en la cuarta división del fútbol argentino, donde no sólo está en puestos de reducido, sino que tiene a uno de sus jugadores en el top de la tabla de goleadores: a Matías Coselli.

Y, por si fuera poco, Victoriano Arenas no sólo innovó con su forma de juego y una apuesta de proyectos a largo plazo, sino que ahora le puso un condimento especial e inesperado para la C: el uso de la tecnología. Hace un puñado de partidos comenzaron a utilizar un drone para poder tener una mejor visión de los movimientos de sus jugadores y así poder explotar más una idea ambiciosa que ya muchos miran de reojo. Además, desde el cuerpo técnico aseguraron que irán por más. El próximo paso será el sistema de riego en el Saturnino Moure y finalmente el sistema de GPS para tener estadísticas más claras de cada jugador.

El ascenso es una caja de sorpresas y un mundo de sensaciones al que muy pocos de animan a investigar. Muchos abren la puerta de la B Nacional y de la B Metro. Pero claro está que ya la C y la D no es un Universo aparte, sino que forma parte del fútbol argentino nuestro de cada día.

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