Primera Nacional | Flandria

Lo dejó escapar

El Canario ganaba 2-0 ante Deportivo Morón por los goles de Diego Medina y Luciano Pons. Sin embargo, el local se quedó y con poco el Gallito se lo terminó empatando 2-2.

Publicada: 03/12/2017 20:40:06

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Increíble la victoria que dejó escapar Flandria en el Carlos V. Como frente a Independiente Rivadavia de Mendoza, el Canario ganaba 2 a 0 con comodidad y mereciendo más. Pero se quedó y se le escurrió un triunfo vital en su lucha por escapar del descenso. Con muy poco, el Deportivo Morón lo terminó igualando 2 a 2. El próximo domingo, cierra la primera parte del Nacional B en Rafaela ante Atlético.

El Canario arrancó con todo. Incluso, a los 18 segundos tuvo su primera posibilidad, más allá de que la jugada fue anulada por posición adelantada: centro (pase perfecto para ser más justo) de Mariano Puch a la cabeza de Sebastián Matos que picó en el travesaño. Pero ya quedaba al descubierto las deficiencias de esa línea de tres en el fondo que plantaba el equipo de Walter Otta. Por eso, la dupla técnica gritaba desde el costado que atacaran a las espaldas de los volantes, donde aparecían los espacios.

Allí, fue determinante el juego de Diego Medina, bien enchufado. Y fue el 10 el encargado de romper el cero, cuando aprovechó las dudas en el fondo tras el cabezazo de Mauro Bellone y la clavó de zurda contra el segundo palo. Enseguida, pudo llegar otro festejo pero Luciano Pons la quiso colocar contra un costado luego del pase de Sebastián Matos que apareció solo después del pifie de Broggi.

A pesar de no brillar, el local era dueño del partido. Por momentos, le dejaba la pelota a Morón (que tampoco sabía bien qué hacer) y apostaba por la velocidad en la contra. Y también con la pelota parada: latigazo de zurda de Cabral que se fue cerca cuando nadie pudo despejar dentro del área.

Entre Ramírez y Bellone, controlaban bien a Rossi, quien cuando lograba encontrar espacios en alguno de los costados generaba peligro. Lo mismo que Giménez, quien mandó un centro pasado y por el otro lado Lautaro Fornica no le pegó bien cuando tenía a Griffo de frente. Fue la más peligrosa del Gallito en ese primer tiempo.

En el cierre, Flandria pudo encontrar el segundo. Todo nació otra vez con una defensa dubitativa, Matos la bajó perfecto para Pons que venía de frente, pero el arquero Milton Alvarez tapó ante el disparo del 11 a quemarropas.

En el complemento, el conjunto de la dupla siguió mejor, acelerando bien de mitad de cancha hacia adelante, aunque con la necesidad de esa puntada final para encontrar tranquilidad. Por la derecha, la hicieron bien entre Bellone, Puch y Randazzo, el lateral corrió solo al área por el medio y cuando tenía el arco de frente quiso habilitar a Matos, pero cerró justo un defensor. Después, el 9 la bajó de pecho dentro del área y quiso colarla por arriba.

Si en el primer tiempo el local inclinó el ataque por la izquierda, ahora apostaba por la derecha, en donde Puch empezó a desequilibrar. De todas formas, Medina siguió siendo importante en el ataque, encontrando espacios para correr hacia adelante.

Otta movió el banco y mandó a la cancha al “Rengo” Díaz y a Akerman para cambiarle la cara a Morón, que solo apostaba por los pelotazos largos que siempre controló bien Leo Griffo. Y el Canario le contestó con un festejo cuando a los 14 minutos llegó la tranquilidad merecida. Porque Pons giró bien ante la marca de Mayola tras el pase de Camacho y definió mejor a pesar de la salida rápida del arquero.

Si con la ventaja mínima Flandria era superior, con el 2 a 0 se agrandó todavía más. Puso la pelota contra el piso y explotó los espacios de la visita. El tercero parecía que estaba al caer. Pero en una jugada aislada encontró el descuento: centro de Díaz, la bajó Giménez y Rossi la empujó de cabeza abajo del arco.

Justamente, con el “Rengo” Díaz el visitante ganó posición del balón, aguantando bien la pelota y tocando para los costados. Por eso, ingresó González para seguir bien de cerca al habilidoso. A pesar de que el Gallo no lastimaba, el resultado corto dejaba poco margen de error: el Canario no lo podía liquidar cuando por el trámite debería estar arriba con más ventaja.

Por eso, la dupla armó un mediocampo más combativo con el ingreso de Milton Zárate, con una línea de cinco volantes y Matos como único punta. Sin embargo, el Gallito aprovechó las dudas en el fondo en una pelota cruzada y Perales la empujó de cabeza con el arco vacío para poner el 2 a 2.

En el final, el Canario se fue con todo en busca del triunfo que se escurría entre las manos. A fuerza de centros, encerró al Gallito. Y en el barullo, Puch casi encuentra ese gol tan necesario.



Agustín Gigante

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