Ascenso de Exportación

Thursday 13 de June de 2019

“Acá y en ningún lado hay choripanes como los de Flandria”

Kevin Caminero



Rodeada completamente por Italia, la República de San Marino es uno de los estados soberanos más antiguos del mundo. Junto a la Ciudad del Vaticano y el estado africano de Lesoto, son los únicos países independientes en donde su territorio se encuentra rodeado en su totalidad por un solo país. Está ubicada entre las regiones de Emilia-Romana y las Marcas, y a pesar de no tener salida al mar, contiene paisajes increíbles como el Monte Titano de 739 metros de altura.



En cuanto al fútbol, su selección nacional es una de las más reconocidas dentro del continente europeo y no precisamente por un buen nivel. Pese a la cercanía con Italia, San Marino no logró tener un poderío futbolístico y siempre es noticia por afrontar grandes goleadas en contra ante potencias mundiales. El Campeonato Sanmarinense de fútbol y la Copa Titano son los torneos locales más importantes del país y cuenta con el reconocimiento de la FIFA y UEFA para competir en copas internacionales.

Kevin Caminero (KC) nació en julio de 1993. Es un delantero que en nuestro ascenso debutó con la camiseta de Flandria en el 2014, y luego tuvo pasos por Puerto Nuevo en la Primera D y Sportivo Baradero en el Federal B, antes de partir rumbo al viejo continente. Allí, formó parte del Inter Ibiza C.D., del San Marino Calcio equipo que juega la Serie D de la liga italiana, y actualmente se encuentra en el S.S. Cosmos de San Marino.

No hay lugar en el mundo donde no haya una pelota, y menos en donde no llegue Solo Ascenso (SA), para un nuevo capítulo de Ascenso de Exportación.



SA - ¿Cómo es tu día ahí? ¿Con quiénes vivís y qué hacés en el tiempo libre?

KC - Vivo en Italia, Rímini que es una ciudad que está a 20 kilómetros de San Marino. En los días de semana entreno a la mañana y a la noche, y el finde es prácticamente todo para el partido tanto para prepararlo como para descansar. Vivo con mi mujer y en los tiempos libres me gusta estar tranquilo, ir a la playa, ver alguna película o fútbol.

SA - ¿Qué es lo que más te gustó de esos lugares y lo qué menos te gustó? ¿Qué cosas te sorprendieron? ¿Qué similitudes y diferencias hay con Argentina?

KC- Me gustan mucho los paisajes y me sorprende ver en una misma ciudad campo, mar y montañas. También cuando pasamos de tener una tarde con pleno sol a entrenar con nieve y sinceramente no hay nada que pueda decir que no me gusta. En similitudes con Argentina se me viene a la cabeza desde que vamos al entrenamiento escuchando música, muchas veces en español, el vestuario, la intensidad de los entrenamientos, los viajes o las comidas con el plantel. Hasta lo cotidiano como ir al supermercado, hacer trámites o salir a pasear. Lo notoriamente distinto es el control que hay para todo, desde manejar o ir en colectivo, hasta comer en la calle o tirar un papel. Para todo lo que no se debería hacer hay una multa y las calles o playas están siempre limpias. La gran diferencia es la pasión con la que se vive el fútbol en Argentina.



SA - ¿Cómo se te dio la oportunidad de llegar ahí?

KC - Llegué a Europa gracias a Proyecto Héroes Fútbol. Hace ya unos años Dario Passaggio el creador de todo esto, me presentó un proyecto que me encantó desde todos los puntos de vista. Me propusieron prepararme física, mental y técnicamente para todas las propuestas que se me presenten. Alimentar y fortalecer mis raíces, tal y como dice el lema del programa. Después de algunos años de trabajo me dieron la posibilidad que venir y claramente no lo dudé.

SA - ¿Cómo te llevás con el idioma, alguna frase que nos puedas decir?. ¿Qué costumbres del país adoptaste y cuales llevaste de Argentina?

KC - Hoy en día puedo decir que no tengo ningún problema. Al principio no entendía, y mucho menos me podía hacer entender, pero no quería jugar con desventaja por no entender al DT y traté de aprender lo más rápido posible. “Nuvole a pecorelle, pioggia a catinelle”, es un dicho italiano y fue la primer frase que me enseñó mi abuela cuando era muy chico. Significa que cuando las nubes parecen ovejas al otro día va a llover.
Es muy típico de la zona donde nació mi abuela una comida que se llama "frico" , es prácticamente queso y papas, pero tiene un proceso largo que le da un gusto exquisito. Cuando tenemos libre o en vacaciones lo hacemos más seguido. Y el mate siempre me acompaña, algunas comidas nacionales como las milanesas, empanadas, dulce de leche. Las charlas con mis mejores amigos siempre están, en este caso por videollamada o mensajes.

SA- ¿Alguna anécdota que puedas contar que te haya pasado allá?

KC- Lo mejor y las mejores anécdotas que puedo contar de acá es haber tenido la posibilidad de estar y conocer lugares nuevos con mi familia. De las más divertidas es hacerles probar a los europeos el mate y las diferentes reacciones, desde que les guste y queden encantados, a que no entiendan cómo puede ser que gente tome del mismo lugar. Un compañero revolvió el mate con la bombilla, la sacó e intento tomarlo como si fuera un vaso.



SA - ¿De tu paso por el ascenso argentino que recordás?

KC - Mi paso por Flandria es inolvidable. Mi primer partido, los goles, la 14, Michu, el plantel entero y las cosas que aprendí de grande compañeros que admiraba y sigo admirando como Leo Griffo. Son cosas que te marcan para siempre, como cuando Gastón Valente y Cristian Lillo me regalaron sus botines. Siempre recordás esas lindas cosas

SA- ¿Encontraste en Europa un choripán como los de Flandria?

KC- Ni acá, ni en ningún lado, cuando comemos pienso siempre en eso, pero no están ni en la misma categoría. De todas las veces que hablamos y comentamos cosas con compañeros del club, ya me pidieron que los lleve a ver una final por un ascenso a Primera y comer los choris de Flandria.



SA - ¿Se sigue el fútbol argentino allá?, ¿que diferencia encontrás entre esa liga y nuestro ascenso?

KC- Algunos me dicen de qué equipos son hinchas en Argentina y los jugadores que conocen, y les gusta mirar. Mis compañeros mismos me reconocen la diferencia que hay entre Argentina, como la pasión de los hinchas, los técnicos y hasta los jugadores que me marcan. Si se gana o se pierde acá la vida sigue igual, se puede salir, hacer algo o vivir la semana sin problemas.

SA- ¿Seguís la campaña de tus ex equipos, continúas en contacto con ex compañeros?

KC- Siempre sigo a mis ex equipos y también mis ex compañeros. Me gusta saber si ganan o pierden, si juegan o no, y con los que mayor relación cada tanto me mandan o me gusta mandarles mensajes.

SA- ¿Tenés pensado un regreso en algún momento al fútbol argentino?

KC - Si bien no depende todo de mi, me encantaría. Este año ya se están manejando algunas ofertas que me gustan, no sé qué va a pasar pero claramente es un objetivo volver con toda la experiencia posible.

Extrañando el choripán de Flandria, de ese que tanto se habla en Argentina, Kevin Caminero es otro abanderado de nuestro ascenso que hace patria en el exterior, en esta ocasión en San Marino. La diez en la espalda y la confianza de estar en el lugar correcto, en el momento correcto, para disfrutar junto a su familia de lo que más le gusta. El amor por el fútbol.



Pablo Carletti

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