Ascenso de Exportación

Thursday 28 de February de 2019

“Vine a pelearla desde abajo, me trajeron a una prueba y me quedé acá”

Heber Leaños



Para un nuevo capítulo de Ascenso de Exportación, en esta oportunidad Solo Ascenso (SA) llegó hasta la ciudad de La Paz, capital de Bolivia, ubicada sobre un cañón que realiza el río Choqueyapu al oeste del país, a 68 kilómetros del Lago Titicaca, rodeada de las montañas de El Altiplano y a unos 3600 metros sobre el nivel del mar.

El Club Bolivar, fundado en abril de 1925, es una de las instituciones más representativas de La Paz y de Bolivia, con participación en competencias internacionales, como en la reciente Copa Libertadores. Allí se encuentra nuestro protagonista de esta semana, Heber Leaños (HL).



Nacido el 10 de junio de 1990 en Buenos Aires, Leaños se formó como jugador y debutó en El Porvenir, para luego vestir la camiseta de Sportivo Barracas, Victoriano Arenas y San Martín de Burzaco, en donde dejó un gran recuerdo. Luego, partió rumbo a la experiencia de jugar en el fútbol boliviano, con Real Potosí primero, San José de Oruro después en donde fue campeón, para ahora llegar al Bolivar.



SA- ¿Cómo es tu día allá, con quiénes vivís y qué hacés en los tiempos libres?

HL-Ahora en La Paz con el Club Bolívar. Entreno, y estoy con mi señora y mi hija que son las que me acompañan todo el año.

SA-¿Qué es lo que más te gustó de la ciudad, qué lo que menos te gustó? ¿Qué te sorprendió?¿Qué similitudes y diferencias con Argentina?

HL-Es una de las ciudades más grandes de Bolivia, me sorprendió verla desde arriba cuando llegás en el avión, es enorme y parece que está en un pozo. Y lugares que conocí, fui al salar de Uyuni uno de los salares más grande del mundo, es hermoso.



SA-¿Cómo se te dio la oportunidad, cómo llegaste a Bolivia?

HL- La verdad me vine con una mano atrás y otra adelante. Vine a pelearla desde abajo, me trajeron a una prueba y ahí fue que me quedé acá en Bolivia.

SA-¿Qué costumbres del país adoptaste?, ¿Qué costumbres pudiste llevar de Argentina?

HL- Una costumbre de acá es tomar una sopa antes de comer. Acá le dicen el segundo porque sería un segundo plato. Primero la sopa y después el almuerzo, esas cosas allá no lo hacía. Las costumbres de Argentina están siempre, el mate, la música en el vestuario y justamente ahora estamos con unos argentinos jugando al truco.



SA- ¿Cómo te manejás con el tema de la altura, cuanto te afecta en el día a día, tanto a vos como a tu familia?

HL- La altura es jodida. La primera vez me tocó ir a Potosí, lo más alto de Bolivia a 4200 metros. Me acuerdo que llegué el primer día y me hicieron subir unas escaleras, casi me muero. A la tarde me mandaron hacer fútbol, siempre digo que si tenías las valijas ahí en ese momento me iba a mi casa jaja. Cuesta mucho adaptarse, pero unas vez que le agarrás la mano sacás mucha ventaja. Después jugué en San José de Oruro, donde ahí tenés 4000 metros de altura, y ahora en La Paz a 3600. A mi señora y mi hija le afecta cada vez que llegan. Pero ya están acostumbradas, son los primeros días nomas por suerte.

SA- ¿Una anécdota que puedas contar?

HL- Tengo varias. Me acuerdo que cuando llegué a Bolivia, me llevaron a una feria donde vendían frutas, verduras. Entro en un sector de carnicería y vi toda la carne colgada al aire libre, llena de moscas jajaja, no podía creer. Pero bueno, vi que la gente compraba igual, son costumbres de cada país.



SA- ¿Del fútbol de ascenso que recordás. Seguís en contactos con ex compañeros, entrenadores o allegados?

HL-Recuerdo muchas cosas. Los viajes, las cancha del ascenso son hermosas, tener a tres metros el alambrado y que te estén puteando es lo más lindo qué hay para mí. En Sanma la hinchada se hacía sentir cuando jugábamos en el Boga, es hermoso y eso no me lo olvido más. Debés en cuando hablo con algún ex compañero e hinchas también, hablamos por Facebook.



SA -¿Seguís la campaña de tus ex equipos, ves los partidos, estás al tanto de lo que pasa?

HL-Sí, estoy al tanto sigo, varios partidos. No sólo de Sanma, sino de casi todas las categorías del ascenso, me miro todo los partidos cuando pasan. Mientras sea el ascenso de Argentina bienvenido sea.

SA- En lo futbolístico, ¿qué diferencias y similitudes encontrás entre tu liga y el ascenso argentino?

HL- No hay muchas diferencias. La diferencia es que acá qué hay muchas posibilidades de jugar Copas internacionales, y eso capaz te hace jugar a otro nivel. Pero he visto muy buenos jugadores en el ascenso, que tranquilamente podrían estar jugando acá.



SA- ¿Se sigue el fútbol argentino allá?, ¿qué mirada tienen de nosotros?

HL Más que nada River, Boca, los más grandes. La gente le gusta mucho el fanatismo que hay en las tribunas, el folclore que tenemos allá es incomparable.

SA-¿Tenés pensado un regreso en algún momento?

HL- La verdad no sé, acá estoy muy bien. Justamente hace poco me habló un hincha del Porve y me dijo “te tenés que retirar acá en Gerli”. Le dije que sí, que me gustaría pero que falta mucho jaja. Recién tengo 28 años, y no te voy a negar que me gustaría volver, porque me muero por volver, pero hago un balance no sólo en lo futbolístico sino también en el ritmo de vida que llevo acá. Me duele decir esto pero yo tengo a mi hija de 6 años y acá puedo salir tranquilo a pasear. En Argentina está todo jodido y la verdad que me da miedo.



En la altura de El Altiplano boliviano, tierra en la que siempre estuvo discusión si poder jugar al fútbol o no, Heber Leaños hace patria llevando bien alto la bandera Argentina y la del ascenso. Ese mismo ascenso, que lo vio crecer y el que extraña, el de estar a tres metros del alambrado.





Pablo Carletti

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