“Como siente el fútbol el hincha argentino, muy pocos lo viven”

Alexis Ramos

Publicada: 19/06/2019 00:00:00



Con paisajes compuestos por infraestructuras sagradas de historia asiática pura, como en la ciudad capital de Nom Pen y también la provincia de Siem Riep donde se encuentran los templos de Angkor Wat, Camboya es un estado soberano con más de 16 millones de habitantes y que está situado al sur de la Península Indochina, limitado por Tailandia a su noroeste, Laos al norte, el Golfo de Tailandia al suroeste y Vietnam por el este.

Ubicada ya en el mapa de Solo Ascenso, encontramos el fútbol en Camboya regulado por su Federación. La Liga C es el máximo torneo en aquel país, con un total de 10 equipos en competencia y que tiene entre ellos al Angkor Tiger FC, en donde se encuentra nuestro protagonista de esta semana en Ascenso de Exportación.



Alexis Ramos (AR) nació en abril de 1989 en la localidad bonaerense de San Carlos de Bolivar. Como jugador, en su posición de delantero, supo vestir las camisetas de Aldosivi, Concepción FC, Ferro de Pico, Gimnasia CDU, Estudiantes de Río Cuarto, Independiente de Chivilcoy, General Paz Junior y Huracán de Goya. Ya en el plano internacional, comenzó su experiencia en Universitario de Ecuador, Metapán de El Salvador, El Tanque Sisley de Uruguay, Metropolitano de Venezuela y Gudja United de Malta, antes de llegar en enero de este 2019 a Camboya para formar parte del Angkor Tiger FC.

SA - ¿Cómo es tu día en Camboya?, ¿Con quiénes vivís, qué hacés en el tiempo libre?

AR - Mi día comienza muy temprano, como eso de las 6:30 de la mañana que me levanto para desayunar e ir a entrenar. Entrenamos temprano, a las 8, por el hecho que todo el año hace mucho calor, hasta en época de lluvia. Después de entrenar, vuelvo a mi casa, almuerzo algo y duermo una siesta para ir luego al gimnasio un rato, trato de ir tres o cuatro veces por semana. Ya después del gimnasio vuelvo nuevamente a mi casa para cenar y dormir hasta el otro día.

Vivo con mi novia, ella me acompaña hace tiempo a todos los lugares que me tocó jugar. Es una compañía muy importante para mí, y más en estos lugares que son totalmente diferentes a las costumbres que tenemos los argentinos.

Siempre después de jugar tenemos un día y medio libre. Y con mi novia aprovechamos para conocer o ir a descansar a alguna piscina. También solemos ir a cenar, Siem Riep es una ciudad muy turística, por eso hay muchos restaurantes con gastronomía de distintos países y solemos ir probando cada vez que podemos y tenemos la oportunidad.



SA - ¿Qué es lo que más te gustó, y que lo menos, de Camboya?

AR - Hace no mucho, tuvimos cuatro días libres, aprovechamos y nos fuimos para la costa. Agarramos un ferry y cruzamos a una isla llamada Koh Rong Samloem, nunca conocí una playa tan hermosa. Sin dudas es lo que más me gustó hasta el momento. Pero todavía no he conocido los templos de Angkor Wat, que están en la ciudad en la cual vivo. Dicen que es hermoso, es lo próximo que tengo pensado conocer.

No hay nada que puntualmente no me haya gustado. Pero sí me ha llamado la atención el tráfico. Es un caos. El medio de transporte más común es la moto y cruzar una avenida tenés que mirar para todas las direcciones cinco veces para poder estar seguro de cruzar. Olvidate que pongan los giros de dirección como señales, no miran, nada. La verdad que eso me sorprendió mucho.

Creo que en similitud con Argentina, no hay mucho. Es todo muy diferente, cultura, costumbres, gastronomía, etc. Pero sí me sorprendió para bien, la mayoría de la gente es muy amable, te tratan bien y son respetuosos. Si das una sonrisa, recibís otra a cambio. Eso tanto a mi como a mi novia nos gustó mucho.

SA- ¿Cómo se te dio la oportunidad de llegar ahí?

AR- Mi llegada a Camboya se dio por medio de mi representante. Él me había llevado a Malta previamente a acá. Y nos habíamos puesto de acuerdo en que si hacía una aceptable temporada en Malta, nos iba a servir para emigrar para el continente asiático, que siempre fue nuestra intención, dado el amplio mercado que es. La sorpresa fue que a mitad de temporada se dio el interés del club Angkor Tiger de Camboya. No lo dudamos mucho, se habló con la gente de Malta para mi salida, por suerte ambas partes nos pusimos de acuerdo y el 9 de enero me integré al equipo.



SA - ¿Cómo te llevás con el idioma, alguna frase que nos puedas decir?. ¿Qué costumbres del país adoptaste y cuales llevaste de Argentina?

AR - El idioma de acá de Camboya es el khmer. Pero como dije anteriormente, Siem Riep es una ciudad muy turística y se habla inglés en los puntos turísticos. Pero muy pocos son los camboyanos que pueden hablar inglés.

Para comunicarme obviamente trato de hacerlo en inglés, es muy difícil el khmer. Corro con la ventaja que mi entrenador es español, pero él habla inglés para todos y tiene un traductor que le comunica a los camboyanos. Así que mi comunicación en el equipo por suerte es más fluida de esa manera.

Como costumbre que adopté acá te puedo decir la de levantarme a las 6:30 de la mañana todos los días. Si bien siempre me levanto temprano, nunca tanto. Otra que te puedo decir es la de comer arroz prácticamente en todos los platos. Acá cualquier plato que pidas cuando vayas a comer, dalo por hecho que como guarnición te va a venir con arroz jajaja.

El mate lo traje, lo llevo a todos lados donde me toque ir. Eso no se negocia jajaja y la música igual. En ese aspecto siempre fiel a nuestras costumbres.



SA – ¿Alguna anécdota que te haya pasado en Camboya que puedas contar?

AR - En la 3ra fecha sobre el final del partido, me tiran una pelota larga dividida la cual el arquero contrario y yo vamos a buscar. Llegamos muy justo los dos y chocamos, el se quedó tirado, como si lo hubiese matado. El árbitro decidió expulsarme solo a mi y no sólo eso sino que me dieron tres fechas.

Los árbitros la verdad que son muy malos, pero bueno ya pasó, y por suerte ya volví a jugar y puedo contarla como anécdota. Ahora cuando vuelva a tener una jugada parecida voy a pensarlo dos veces en ir o no jajaja.

SA – ¿De tu paso por el fútbol de ascenso argentino, qué recordás?

AR - De mi paso por el ascenso recuerdo muchas cosas. Si bien hace un tiempo que estoy jugando en el exterior, uno siempre recuerda los viajes largos en colectivo,esa alegría compartida volviendo a la ciudad con los tres puntos, jugar y escuchar el aliento de tu hinchada. Eso es algo que siempre se extraña.

Lo más cerca que estuve de sentir esa sensación fue en Uruguay, cuando jugué en el Gran Parque Central contra Nacional. Fue al revés, la hinchada no alentaba a mi equipo, porque éramos visitantes. Y menos aún porque ganamos y meti un gol, pero esas cosas, sensaciones las vivís en Argentina. Como vive el fútbol el hincha argentino, muy pocos lo viven.



SA – ¿Se sigue el fútbol argentino allá?, ¿Qué diferencias encontrás entre la Liga de Camboya y nuestro ascenso?

AR - La verdad que me es difícil seguir los partidos en vivo. Es mucha la diferencia horaria, los partidos son de madrugada. Sólo me queda ver los resúmenes por las redes sociales.

Yo creo que para comparar con Argentina sería justo algo parecido como jugar un Federal A o B Nacional quizás, en ese intermedio. Hay equipos que intentan jugar buen fútbol, son los que pelean siempre arriba para salir campeones y jugar la AFC que es la Liga de Campeones de Asia.

SA - ¿Seguís las campañas de tus ex equipos y estás en contacto con ex compañeros?

AR Sí, sigo las campañas de algunos equipos donde he jugado. Por ejemplo siempre estoy pendiente de Ferro de Pico, lo sigo por redes sociales. Es un club que tengo muy buenos recuerdos a pesar que no estuve mucho tiempo. La gente me trató siempre muy bien, y espero algún día poder volver. Siempre va a estar pendiente para mi, algún día se va a dar.



También sigo en contacto con algunos. Siempre en cada club que he jugado te quedan esas personas con las cuales a veces formas un vínculo, eso es lo lindo del fútbol. Por ejemplo con jugadores de Ferro de Pico que estuvimos en el año 2013, tenemos un grupo de Whats App que nunca se desintegró. Al día de hoy seguimos hablando y continúan nuestras amistades. Fue un hermoso grupo ese plantel, la gente siempre se acuerda de eso.

SA - ¿Tenés pensado en algún momento regresar al fútbol argentino?

AR - Sí, mi idea es tratar de seguir jugando un tiempo más afuera. Pero de retirarme, me gustaría hacerlo en Argentina. Sintiendo esas cosas que comente con los hinchas y teniendo a mi familia alentándome atrás del alambrado. Es algo que me gustaría hacer cuando llegue el momento.

No importa dónde, siempre hay un argentino representante de nuestro ascenso plantando bandera en tierras extranjeras. Alexis Ramos nos contó su historia de vida en Camboya, con su familia y amor por el fútbol. Soñando con su regreso al país detrás de una pelota, la misma que lo ve recorrer el mundo, y con su familia alentando alambrado de por medio.




Pablo Carletti

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